Entre las películas y series, por un lado, y la música en continuo, por otro, Netflix y Spotify se encuentran entre las suscripciones más utilizadas a diario. El problema es que, al sumar todos los servicios (streaming de vídeo, música, juegos, nube, aplicaciones...), la factura mensual se dispara rápidamente, sobre todo cuando se paga cada suscripción a precio completo.
En esta guía, veremos:
- Cómo elegir la tarifa adecuada de Netflix y Spotify según tus hábitos de uso.
- las opciones oficiales para compartir (perfiles múltiples, ofertas familiares, etc.) y sus limitaciones;
- cómo evitar pagar dos veces por las mismas necesidades (pantallas, calidad, sin conexión);
- y cómo reducir el coste total de Netflix y Spotify gracias a la suscripción compartida, sin necesidad de hacer bricolaje.
1) Netflix y Spotify: dos usos, una misma lógica presupuestaria
Netflix responde a una necesidad de «pantalla grande» (televisión, películas, series, perfiles, a veces sin conexión en el móvil). Spotify, por su parte, acompaña todo lo demás: trabajo, deporte, transporte, fiestas, Discord, altavoces conectados.
Lo que tienen en común:
- los usamos a menudo todos los días;
- Queremos que no haya fricciones (calidad, anuncios, compatibilidad de dispositivos).
- y acabamos conservándolos «por defecto», incluso cuando no los optimizamos.
Antes de buscar un «truco», la verdadera clave consiste en adaptar tu fórmula a tus usos reales y, a continuación, distribuir el coste cuando así lo prevean las ofertas.
2) ¿Qué fórmula de Netflix elegir cuando también se tiene Spotify?
Netflix rara vez se elige «al azar». Hazte estas cuatro preguntas:
2.1. ¿Cuántas pantallas se ven al mismo tiempo?
Si vives solo y ves la televisión principalmente en una sola pantalla, no necesitas necesariamente una fórmula que multiplique las pantallas simultáneas.
Por el contrario, cuando varias personas ven la televisión al mismo tiempo (pareja, compañeros de piso, familia), la cuestión de las pantallas cobra importancia.
2.2. ¿Qué calidad de imagen es realmente útil?
El 4K es genial... si tienes:
- un televisor 4K,
- una buena conexión,
- y un uso frecuente en pantallas grandes.
Si suele mirar la pantalla de su smartphone o tableta con frecuencia, una calidad más estándar es más que suficiente.
2.3. ¿Es importante el uso sin conexión?
La descarga oficial (en el móvil/tableta, según el dispositivo) es muy cómoda para los desplazamientos, los viajes y las zonas con poca cobertura.
Si descargas con regularidad, normalmente se trata de un uso «intensivo»: optimizar el presupuesto cobra aún más sentido.
2.4. ¿Están bien organizados sus perfiles?
Incluso sin hablar de compartir, muchas cuentas de Netflix están mal configuradas:
- perfiles innecesarios,
- personas que se desconectan,
- confusión sobre «quién utiliza qué».
Una cuenta limpia = una experiencia más fluida = menos tentación de multiplicar las suscripciones.
3) Spotify: ¿gratuito o Premium, individual o familiar?
Spotify es más sencillo: la gran diferencia es entre Premium y gratuito.
3.1. Cuándo realmente vale la pena Spotify Premium
Spotify Premium es ideal si deseas:
- escuchar sin publicidad,
- descargar tus listas de reproducción en modo sin conexión,
- elegir sus títulos libremente (sin restricciones),
- Mejorar la comodidad en el coche, altavoces, auriculares, etc.
Si Spotify está encendido todo el día (trabajo, transporte, deporte), Premium suele ser «rentable» en términos de comodidad.
3.2. Oferta individual frente a oferta familiar: cómo decidir
La oferta familiar (cuando sea aplicable a tu situación) es interesante si varias personas de tu entorno utilizan Spotify a diario.
El razonamiento correcto: cuántas personas lo escuchan realmente y si quieres mantener tus recomendaciones separadas (lo cual es preferible).
4) La trampa clásica: pagar el precio completo de Netflix + Spotify y luego añadir otros servicios.
Muy a menudo, Netflix y Spotify son solo el principio. Añadimos:
- una segunda plataforma de vídeo,
- un servicio de deporte/bienestar,
- una aplicación de aprendizaje,
- una herramienta de IA,
- de la prensa en línea...
Resultado: nos encontramos con un presupuesto para «suscripciones» que supera el coste de un plan móvil, sin haberlo decidido conscientemente.
El método sencillo para recuperar el control (en 10 minutos)
- Haga una lista de todas sus suscripciones digitales (vídeo, música, aplicaciones, nube, etc.).
- Anote para cada uno: precio, frecuencia de uso, número de personas afectadas.
- Identifique aquellos que tienen opciones multiprofil/multiusuario previstas por el servicio.
- Decida cuáles merecen estar:
- guardados,
- en pausa,
- o optimizados mediante una fórmula más adecuada.
Es entonces cuando Netflix y Spotify se convierten en una excelente combinación... siempre y cuando no se paguen «por duplicado» en hogares o plazas sin utilizar.
5) Reducir el coste de Netflix y Spotify: la solución más sencilla cuando se utilizan mucho.
Cuando consumimos mucho Netflix y Spotify, queremos evitar dos extremos:
- pagar la tarifa completa «por simplicidad»;
- o caer en métodos poco fiables (cuentas dudosas, identificadores que saltan, servicios inestables).
La opción más sensata es utilizar lo que ya existe: la suscripción compartida.
Suscripción compartida: el principio, sin complicaciones
En lugar de gestionar:
- transferencias entre amigos,
- reembolsos olvidados,
- o conversaciones incómodas cada mes,
Una plataforma especializada como Spliiit permite:
- ofrecer una plaza disponible en una suscripción que ya pagas,
- unirse a la suscripción de otro usuario,
- y automatizar la distribución de los pagos de forma supervisada.
En concreto, si tienes Netflix y Spotify en tu rutina, la suscripción compartida sirve para reducir el coste por persona cuando tus planes y condiciones lo permiten, al tiempo que se mantiene una experiencia estable (las mismas aplicaciones, las mismas funciones, sin complicaciones).
👉 Para ver cómo funciona en la práctica, Spliiit explica el principio de la suscripción compartida y permite unirse o ofrecer partes de suscripciones directamente en su plataforma.
6) Netflix + Spotify: configuración «ideal» según 3 perfiles
Perfil A: solo (uso diario música + series)
- Spotify Premium: máximo confort (sin anuncios, sin conexión, libre elección).
- Netflix: fórmula adaptada para un uso principalmente en pantalla.
- Objetivo: evitar acumular demasiadas suscripciones y optimizar las que realmente importan.
Perfil B: pareja/compañeros de piso (dos usos paralelos)
- Spotify: cada uno tiene su propia cuenta para guardar sus recomendaciones.
- Netflix: cuidado con las pantallas simultáneas y los perfiles.
- Objetivo: estructurar correctamente las cuentas y, a continuación, distribuir los costes cuando sea posible mediante una solución supervisada.
Perfil C: familia/hogar con usos múltiples
- Spotify: la organización en perfiles es clave (escucha de los niños, listas de reproducción, historial).
- Netflix: gestión de perfiles, pantallas y dispositivos.
- Objetivo: no pagar «por duplicado» si hay plazas disponibles y previstas en la fórmula.
7) Buenas prácticas para evitar problemas (y mantener una experiencia estable)
- Utiliza las funciones oficiales (perfiles, opciones de descarga, ajustes de calidad).
- Evite las soluciones «milagrosas» que se encuentran por casualidad: a menudo acaban saliendo más caras (tiempo perdido, cuentas bloqueadas, seguridad).
- Reserve sus optimizaciones presupuestarias para métodos propios: mejor fórmula, mejor organización y suscripción compartida supervisada cuando sea pertinente.
Preguntas frecuentes: Netflix y Spotify
¿Se puede tener Netflix y Spotify más barato sin hacer trampas?
Sí, actuando sobre tres palancas propias: elegir la fórmula adecuada, evitar duplicidades (pantallas/perfiles innecesarios) y repartir el coste cuando una fórmula lo permita mediante una organización clara y segura.
¿Netflix y Spotify ofrecen «paquetes» conjuntos?
Por lo general, Netflix y Spotify se venden por separado, pero se puede optimizar el presupuesto global gestionando todas las suscripciones como una cartera (en lugar de servicio por servicio).
¿Es imprescindible Spotify Premium?
No necesariamente. Si no te molestan los anuncios y no te importa escuchar música sin conexión, la versión gratuita de Spotify puede ser suficiente. La versión Premium cobra sentido cuando se utiliza Spotify de forma intensiva (en el transporte, haciendo deporte, en el trabajo).
¿Cómo evitar multiplicar las suscripciones a servicios de vídeo y música?
Realice una sencilla auditoría: lo que realmente ve/escucha durante 30 días. A menudo, un servicio principal (Netflix) + música (Spotify) es suficiente, siempre que se optimicen adecuadamente.
A recordar
- Netflix y Spotify son una combinación muy habitual... y una combinación que puede resultar cara si no se optimiza.
- El enfoque adecuado: fórmula adaptada + cuentas bien organizadas + presupuesto global controlado.
- Si utilizas mucho estos servicios, la suscripción compartida es la opción más lógica para reducir la factura sin sacrificar la comodidad, y Spliiit está precisamente diseñado para simplificar este reparto de forma organizada.
Preguntas más frecuentes
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